domingo, 18 de marzo de 2012

Mar, cielo y cocteles

El viernes al anochecer viajamos a Isla Mujeres a bordo de un catamarán para asistir a una Cocktail party en la que degustaríamos bebidas preparadas por el mixólogo Junior Merino.
Leer más.
Ver fotogalería. 
Vista elpecado.mx 

Viejo y Nuevo Mundo, ¡Salud!


Algo nos dejaron claro las tres catas a las que asistimos el sábado: en materia de vinos el viejo y el nuevo mundo se acercan cada vez más.
Paul Hobbs se enfocó a el trabajo que hace en sus viñedos para obtener una buena materia prima para la elaboración de sus vinos, y también en la importancia de los procesos para producir vinos de gran calidad. Nos encantó el Pinot Noir, Lindsay vineyard, 2007.

sábado, 17 de marzo de 2012

Orgánico y magnífico

En nuestra primera cata dentro del festival, probamos vinos de la casa Lapostolle, de Chile, que utiliza métodos orgánicos y biodinámicos en la elaboración de sus vinos.
Leer más.
Ver Fotogalería.

Vanguardia y tradición


Hoy fuimos a cuatro demostraciones de cocina agrupadas en dos eventos. En el primero de ellos los chefs Normand Laprise del restaurante "Toqué!"' en Montreal, Canadá, seguido de Bruno Oteiza, del restaurante Biko, de la Ciudad de México, se enfocaron más a técnicas y presentaciones de vanguardia. Mientras que el segundo evento se centró más en el pasado y la tradición.

viernes, 16 de marzo de 2012

Mexican Fiesta

El evento que inauguró oficialmente el primer congreso Cancún – Riviera Maya, Wine and Food Festival fue una ‘Mexican fiesta’. No en el sentido en que Ernest Hemingway dijo que París era una fiesta, sino en la forma en que las películas estadounidenses ejemplifican estas celebraciones, como un cliché.
Leer más.
Ver fotogalería. 

jueves, 15 de marzo de 2012

Cancún será el paladar de América


Entre el 15 y 18 de marzo se lleva a cabo el congreso Cancún Riviera Maya, Wine & Food Festival, así en inglés, pues lo organizan estadounidenses. 
El Pecado está presente en esta celebración de la buena mesa y estará informado de los acontecimientos relacionados con el buen comer y beber que aquí se desarrollen.

martes, 6 de marzo de 2012

Casa Anís… arriba no es de altura


Un restaurante de moda en la Ciudad de México es Casa Anís, ubicado arriba de Hudson, en Polanco. Al llegar comprendimos por qué le gusta a la gente, porque es muy bonito, pero ya instalados tuvimos nuestras dudas.
Para empezar el ambiente, muy burgués y, por lo menos esa noche, con mayoría de gente de 40 en adelante. Y sobre todo la comida: nada espectacular, en comparación con los precios.
La carta tenia una oferta amplia, pero no se antojaban muchas cosas. Mientras la revisábamos pedimos una botella de 375 ml de Moët & Chandon Brut Imperial ($680).
Nos decidimos por unos Espárragos con huevos pochados ($220), que venían con jamón serrano y queso parmesano. Un buen plato en general, con buenos ingredientes que combinaban espléndidamente.
Otra entrada fue el Roast Beef ($191) con puré manzana y raíz fuerte (un condimento picante derivado de una planta de la familia de la mostaza). El sabor de la carne era agradable, pero no así la textura, mientras que el puré no tenía congruencia, pues lo dulce de la manzana quedaba por debajo de la intensidad de la raíz fuerte.
Luego pedimos unos Raviolis rellenos de salvia con jugo de carne y yemas de huevo de codorniz ($180), porque nos llamó la atención lo exótico del plato, pero por desgracia lo exótico se quedó sólo en el nombre. Era un plato feo en su presentación. El raviol estaba crudo y el relleno estaba frío. De los huevos mejor ni hablamos.
Para maridar nos decidimos por un Chateau Haut-Canteloup, Médoc 2004 ($900), vino de Burdeos, estructurado, complejo y sutil. Buena elección y excelente relación calidad precio. Antes habíamos regresado una botella de un vino de cuyo nombre no vale la pena acordarse, porque sabía a agua con tanino y alcohol.
Gerardo se decidió por una Chuleta de ternera ($398) de plato fuerte, de la que se habrá comido una tercera parte, pues las otras dos eran grasa y hueso. Venía acompañada con puré de papá y una ensalada de mezcla de lechugas con tomates cherry.

Eva quería un Dorado meuniere ($220), pero pidió si le podían cambiar el dorado por un lenguado, a lo que amablemente accedieron, sólo que no advirtieron que el precio se incrementaría a ($625). Muy caro para un pescado que pese a estar en un buen punto de cocción, perdía lo delicado del sabor al estar cubierto por tanta fritura. Y la salsa, desde la apariencia, no se antojaba.
De postre Gerardo pidió una sencilla Copa de frutos rojos ($90) que estaba bien, pues los frutos estaban frescos y en su punto.
Eva, cuidando las calorías quiso el Queso brie ($190) que venía con una compota de chabacano y otra de dátil e higo, así como rebanadas de pera y un higo partido por la mitad. Quitando el queso, lo demás estaba bien.
En suma, la bonita terraza y el clima agradable hicieron que la velada tuviera algo agradable que recordar en un lugar que no por estar arriba es de altura.

Dirección:  Anatole France 70, Col. Polanco
Teléfonos:  5280-1405 y 5280-1406
Horarios: Domingo de 13:30 a 18:00 hrs.
Lun. a Sáb. de 13:30 a 2:00 hrs.