domingo, 9 de octubre de 2011

Top Champagne… ¡Oh lalá!

En esta ocasión acudimos al restaurante Estoril de la Ciudad de México a una cena maridaje de la casa Louis Roederer, organizado por Antoine Saint-Michel, bajo el nombre de Top Champagne.
La cita era en la cava del lugar, con capacidad para 20 personas. Un lugar muy agradable ubicado en el sótano del local con una entrada independiente. Nos recibieron con una copa de champaña Louis Roederer Brut Imperial, el más vendido de la firma. Mientras esperábamos a que iniciara el convite nos ofrecieron un canapé de callo de hacha y otro de foie gras con zarzamora.

Comenzamos la cena con un Corazón de alcachofa relleno de flor de calabaza. Era un plato muy ligero y los ingredientes estaban muy bien equilibrados y sazonados. La alcachofa era muy suave. Estaba complementado con salsa verde, trocitos de aguacate y unas bolitas de queso. Excepto estas últimas, cuya textura resultaba poco refinada, todo estaba bien y y maridaba excelente con la champaña. Era la misma champaña que habíamos estado bebiendo con gusto desde el inicio, la tradicional Louis Roederer Brut Premier, con su color dorado pálido, su típica nariz compleja, muy buen cuerpo y estructura en boca y una burbuja fina y agradable.

Aurélie Durand, gerente de marca en México de Louis Roederer, dio una explicación muy completa de cada copa y su enlace con el plato, lo que se agradeció doblemente, para poder pasar a degustar, que era el motivo principal que nos reunía.

Como gran estrella de la noche estaba la famosa Louis Roederer Cristal, que en esta ocasión era del 2004. Champaña muy fina, elegante y seductora, presentaba un hermoso color dorado, una riquísima complejidad aromática, un gusto magnífico, con una acidez vibrante y una burbuja muy fina y elegante. ¡Excelente!

La cristal fue la champaña designada para acompañar al plato principal, Mole negro de Oaxaca con camarones y arroz. Buenísimo. La salsa del mole era simplemente soberbia y maridaba a la perfección con el espumoso, cuya fina burbuja limpiaba completamente el paladar. Los camarones eran de primera y el arroz el complemento ideal del mole.

El tercer turno fue para la champaña Louis Roederer Rosé 2006, elegante, delicada, amable y muy agradable. Está elaborada con una mezcla de uvas Pinot Noir y Chardonnay. Tenía un color rosado muy sutil, con matices anaranjados, una deliciosa y fresca nariz en la que destacaban aromas frutales, florales y un agradable toque mineral. La burbuja, fina y elegante, lo perfeccionaba. Lo acompañaba un postre de nombre Delicia de frutos rojos, que de delicioso no tenia nada pues, desgraciadamente, los frutos estaban sobremaduros , lo que le quitaba toda la gracia. Por lo tanto, no valía la pena combinarlo con tan agradable champaña.
Aurélie tuvo el cuidado de guardar un poco de cada una de las champañas que probamos, lo que permitió apreciar en la copa la diferencia de color y tonalidades entre ellas, que iban desde el dorado pálido de la primera, hasta el rosado sutil de la tercera, pasando por el dorado diáfano de la Cristal.
En suma fue una cena muy agradable, con buenos platos, excelentes vinos y magnífica conversación de sobremesa entre los asistentes en el marco acogedor de la cava del Estoril. Todo además a sólo mil 500 pesos por persona.

Dirección:Alejando Dumas 24, colonia Polanco, ciudad de México
Teléfonos: 5280 3507 y 5280 3414
Página web: http://www.estoril.com.mx/
Horarios: Dom. de 13 a 18 hrs.
Lun. a Sáb. de 13 a 23:30 hrs.

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